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Jornada de Avivamiento Personal de UnClamor

DÍA 1: COMIENZA CON HUMILDAD

Comienza la Jornada de Hoy con Oración

PRJ1

“Padre, al comenzar esta jornada juntos, reconozco cuánto Te necesito. Ayúdame a recordar que Tu Espíritu Santo es mi guía a lo largo de este camino. Dame un corazón humilde que responda rápidamente a todo lo que me comuniques. Por favor, háblame a través de Tu Palabra.”

Lee la Palabra de Dios

Santiago 4:6-10 (RVR 1960)

6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. 7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. 8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. 9 Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. 10 Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

Apocalipsis 3:14-21 (RVR 1960)

14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. 18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. 20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. 21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.”

El avivamiento nunca llega a los corazones orgullosos, ni a aquellos que rechazan la ayuda de Dios. Reconocer nuestra necesidad de Él y nuestra desesperada impotencia sin Él es parte de lo que la Biblia llama tener un espíritu contrito (Salmo 51:17). Esta actitud de quebrantamiento ante el Señor es un prerrequisito absoluto para que Su obra comience. Debes renunciar a la autosuficiencia y renovar tu absoluta entrega y dependencia de Dios.

Responde a lo Que Dios Ha Dicho

ADVERTENCIA: Esta sección de la jornada diaria no es fácil. Tampoco es algo que debas apresurar. Requerirá que seas honesto contigo mismo y con Dios. Lo más probable es que haya pasos de acción difíciles que debas tomar si realmente quieres seguir a Jesús. El Espíritu Santo será tu guía a lo largo de este camino.
 

La mejor manera de abordar esta parte de la jornada cada día es pasar unos momentos de tranquilidad enfocados en la presencia de Dios con usted. Pídele que te ayude a ver tu corazón como Él lo ve. ¡Él te ayudará a superarlo!

Evidencias de orgullo que he visto en mi vida en los últimos meses:

(Marca todas las que apliquen. Cada ejercicio a lo largo de esta jornada es 100% entre tú y Dios.)

  • Dejó de lado la oración regular, asumiendo que puedo arreglármelas bien sin orar.

  • ​Tiendo a valorar mis propias opiniones más que la opinión de otros.

  • Encuentro difícil o incómodo admitir mis necesidades espirituales a otros.

  • No recuerdo la última vez que lloré por mis pecados.

  • Busco reconocimiento y gratitud por las cosas que hago “para Dios”.

  • Intencionalmente me menosprecio ante otros para parecer humilde o santo.

  • Frecuentemente me quejo de lo que otros deberían estar haciendo de manera diferente.

  • No tengo un profundo sentido de pobreza espiritual—creo que estoy bien.

  • Rara vez sirvo a la gente; la mayor parte del tiempo siento que deberían servirme a mí.

  • No he entregado completamente cada área de mi vida al Señorío de Cristo.


Estoy dispuesto(a) a acoger la humildad requerida para el avivamiento al:

Someterme a Cristo como el Señor, Comandante y Jefe de mi estilo de vida.
☐ Sí  ☐ No

Buscar oportunidades para ser enseñado por la Palabra de Dios y mis líderes espirituales.
☐ Sí  ☐ No

Confesar libremente a Dios los pecados y necesidades en mi vida.
☐ Sí  ☐ No

Admitir honestamente a mi cónyuge, amigos o pastor esos pecados y necesidades. 
☐ Sí  ☐ No

Incorporar tiempo específico para la oración en mi vida.
☐ Sí  ☐ No

Escuchar consejos e incluso críticas sin ponerme a la defensiva. 
☐ Sí  ☐ No

Buscar oportunidades para servir con alegría a otros, comenzando con mi familia.
☐ Sí  ☐ No

Finaliza la Jornada de Hoy con Oración

“Padre, humildemente admito mi necesidad de Tí. Guárdame de caminar con orgullo hoy. Ayúdame a volver a Tí a lo largo del día para Tu gracia y ayuda. ¡Recuérdame a menudo que soy lo que soy solo por Tu gracia!.”

¡Lograste pasar el Día 1!

Excelente trabajo al dar los primeros pasos. Ten por seguro que se ha orado por ti—para que el Espíritu de Dios te guíe a una intimidad más grande con Él de lo que jamás has conocido.

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